Lencas
Conquista española

Durante la conquista, sus pueblos fueron evangelizados. Algunas comunidades más conservadoras resistieron a convertirse al catolicismo, en cambio otras se convirtieron de manera más pacífica. En tiempos de la conquista española solamente cuatro lencas son nombrados en los documentos de esa época: Mota, Entepica, Benito y Lempira. Mota lideró a los caciques lencas que defendieron de los españoles el entorno del asentamiento de Gracias a Dios, en el actual departamento de Lempira; Entepica fue cacique de Piraera y señor de Cerquín, y Benito fue cacique de Olancho, en silca.
Lempira organizó una guerra de resistencia que duró cerca de doce años y que terminó con su muerte en 1537. Al llegar los españoles, en lo que hoy es El Salvador, su población junto a la de los pipiles y demás pueblos originarios era de 116 000 a 300 000 almas. Otras estimaciones hablan de que los lencas eran por sí mismos 300 000 (años 1520) y unos 25 000 en 1550. La rebelión de Lempira de 1537-1538 logró armar a más de 30 000 guerreros, lo que indica una gran población, pero algunos mencionan que la población en 1537 era de apenas 15 000 almas y que bajó a 8000 dos años después debido a las enfermedades traídas desde el continente europeo.

Luego de la independencia de España en 1821 y de la formación de las repúblicas de Honduras y El Salvador, se legalizó mediante la constitución la formación de un nuevo país, del que no formaban parte como ciudadanos los grupos indígenas y los grupos étnicos.
A pesar de la adopción del catolicismo, el castellano, y en el caso de los lencas hondureños la extinción del lenca hondureño, los lencas aún preservan varios rasgos de su cultura original en la actualidad. En 1993 la líder indígena y activista lenca Berta Cáceres cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). En 2015 ganó el Premio Medioambiental Goldman y en marzo de 2016 fue cruelmente asesinada, siendo homenajeada tanto en su país como en el extranjero gracias a su constante y larga lucha ecologista y por los derechos de los pueblos autóctonos de Honduras. Actualmente en El Salvador hay proyectos locales rehabilitación del lenca salvadoreño, para evitar su extinción.
La religión nativa de los lencas era una religión politeísta que veía la realidad desde un punto de vista animista, muy similar a la de otros grupos mesoamericanos, principalmente creía en el nahualismo y los dioses estaban organizados jerárquicamente.
Acorde la mitología lenca, la pareja de dioses principales eran Itanipuca (el gran padre) e Ilanguipuca (la gran madre); otro dios importante lenca era Icelaca (dios lenca del tiempo).El shamanismo era reducido y los shamanes eran por lo general mujeres.La leyenda lenca más conocida es la leyenda de Comizahual.

Hoy en día los Lencas hablan principalmente el español pero también hablan las lenguas lencas (estas son el lenca hondureño y salvadoreño). En Honduras el pueblo lenca cuenta con más de 100 000 personas, y en El Salvador con más de 37 000 personas. La alfarería lenca de Honduras se vende en los Estados Unidos y Europa para decoración doméstica. En ambos países están tratando de mantener su cultura. A inicios del siglo XX la población de este pueblo era de unas 20 000 personas. En Honduras en 1950 eran 58 000 (más 27 000 mestizados) y en 1988, 20 000, según las diversas fuentes. En 1993 en ese país había 90 000.
Las lenguas lencas pasaron de ser los principales idiomas del pueblo lenca, siendo reemplazado casi en su totalidad por el español y desaparecer en el plazo de apenas una a cinco generaciones, dependiendo de la región. Los padres y abuelos se negaron a transmitirlo por ser menospreciado por el resto de la sociedad (en las escuelas los niños eran castigados hasta años recientes por usar dicha lengua).
En 1896 el famoso etnólogo francés, Alphonse Pinart, realizó una visita a la comunidad lenca de Guajiquiro, teniendo como fruto la publicación en 1897 del libro Pequeño vocabulario de la lengua lenca: (dialecto de Guajiquiro).
Para el período posclásico tardío, ya entrando en la conquista de América, los lencas se organizaban bajo un sistema de cacicazgos o "reinos", cada uno de ellos gobernado por un cacique o señor que fungía como líder militar y máxima autoridad de sus territorios. El cacique era auxiliado por un consejo de sabios ancianos que fungían como consejeros. No obstante, si el cacique caía en combate o decidía abdicar, se elegía un nuevo líder mediante votación, por lo que se tenía una especie de monarquía electiva. Los dos caciques más famosos de los lencas fueron Entepica y Lempira, siendo este segundo el que logró mantener alianzas con otros cacicazgos para hacer frente a los conquistadores europeos.
El pueblo lenca vive y se desarrolla en armonía y respeto a la naturaleza, su tarea es cuidar y proteger sus tierras ancestrales, algunos de sus ritos son los siguientes:
La compostura: son ritos ancestrales a la madre tierra, al maíz y al agua en la que se agradece a Aku por lo que se ha obtenido en y obtendrá en su tierra.
El Guancasco, Wankasko o Wankiada, es un encuentro de reconciliación, entre familias y pueblos o las comunidades vecinas, generalmente dos, se reúnen para establecer obligaciones recíprocas con el fin de confirmar la paz y la amistad y además se realizan danzas, bailes al ritmo de la flauta y tambor, así mismo se comparten comidas y bebidas típicas. Los guancascos toman muchas formas y han adoptado muchas representaciones católicas, pero también incluyen costumbres y representaciones tradicionales. Se realizan procesiones y elaborados intercambios de saludos y bailes folclóricos ante la estatua del santo patrón de la ciudad. Realizándose en los municipios del centro y oeste de Honduras, como Yamaranguila, La Campa, La Paz, entre otros; y también en el oriente de El Salvador, en los distritos de Guatajiagua y Lolotique.
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